MONO MANDRIL
Tú piensas que impones respeto,
porque no tienes nada que perder
y presumes de tus vacaciones,
en la cárcel de Carabanchel.
Vas de bronca y de navajero,
y te partes la cara, porque sí,
te crees que ya lo sabes todo
y no eres más que un aprendiz.
El pico te empezó a picar
y estás loco por cabalgar,
"pa" olvidarte de lo que eres
y no gritar: ¡está mal la sociedad!
Rodeados de otros como tú,
en cualquier esquina de un bar,
pasas costo "pa" poder funcionar
y te llega escaso para fumar.
Crees que tu nena suspira por ti
y se lo hace con otro mandril
y, tú que incluso pasas de ti,
solo piensas en poder sobrevivir.
A tus años no te queda ilusión,
piensas que lo pasado fue mejor
y ya, no te queda mayor satisfacción
que dar un buen golpe ó que te toque un millón.
Es la noche tu hora de salir
y ya no sabes ni adónde ir.
De tanto mono como quieres resistir,
se te está poniendo cara de mandril.
©Víctor Manuel Gutiérrez Caballero