La Movida Puertollanera - Capitulo VII- Verano folk

Publicado en por victorfebo.over-blog.es

El destino es amplio, forjado en el camino, sin tener en cuenta los pequeños

detalles y haciendo caso omiso a la espectacular grandeza.

 

Tras la buena experiencia sufrida en el Festival de Folk, Paco Manzano se unió definitivamente al grupo Febo, en un intento de conseguir nuevas vibraciones musicales y buscar otros caminos para la intuición musical, con la idea de fusionar las experiencias musicales de distintos estilos y técnicas, pero con una raíz común de sentimiento musical. La presentación de la nueva formación de Febo (Víctor, José M. Nuñez y Paco Manzano), tuvo lugar en la Casa de Cultura aprovechando la invitación para actuar en los denominados "Viernes Culturales", con un repertorio de composiciones propias, basadas en el Folk-Rock, el Jazz y el más puro Flamenco. El invento resultó del agrado de los allí presentes, dando la sensación de que en Puertollano se empezaba a lograr un buen nivel musical, con ideas propias. Al día siguiente, eran invitados a actuar en "el día de la Rosa", en "La Talaverana" (C.Real), al lado de lo más representativo de la provincia y, como figura estelar, José Menese, el cual quedó gratamente sorprendido, según destacó en amigable charla con los Febo, insinuando un posible contrato a Paco Manzano para que le acompañara con la guitarra en sus futuros conciertos... la oferta musical, no fue lo suficientemente tentadora, aunque merecedora de un halagador orgullo. El día después,Febo actuaría en la Barriada Centro-Sur (más conocida por la verbena de San Antonio o de Josito), como comienzo de una serie de actuaciones que

surgieron a raíz de la programación de un circuito cultural, coincidiendo con las fiestas de las Barriadas ,para que los grupos actuaran por todos los rincones de la ciudad,

tras la buena acogida suscitada en el Primer Festival Juvenil del Espectáculo desarrollado en los centros cívicos y sociales de los barrios, que fueron incapaces de albergar al público que acudió en masa.Quizás se precipitaron los acontecimientos, pero la idea siguió adelante, como otro medio más para poder actuar, sin pensar en las "quemaduras" que pudieran sufrir los grupos al actuar tantas veces seguidas en la ciudad. Por otro lado, para los grupos era la ocasión propicia para dar a conocer sus renovados cantos y adquirir "tablas" para posteriores acontecimientos musicales de mayor envergadura, insinuados desde círculos politicos-culturales, en espera de mejores tiempos económicos -ésta música siempre suena eternamente-.

 

Los grupos Folk era lo que había y -aparte de resultar a un módico precio- estaban dispuestos y capacitados para interpretar sus canciones en cualquier lugar, siempre mal considerados y sin la debida atención a la hora de elegir el equipo de sonido adecuado, aludiendo los siempre escasos presupuestos para la debida promoción engañosa.Trébedes, Renacer y Febo, gozarían de la ocasión de seguir demostrando que nadie es profeta en su tierra, no por falta de calidad, sino por falta de los medios necesarios y el verdadero apoyo de las entidades públicas y privadas, aún contando con la entrañable "envidia sana", que suele ser promovida por ciertos sectores de la considerada gente llana. Pero la ilusión de estos grupos, venía confirmada por los condicionales -que son bastantes pero insuficientes para dar el empujón adecuado- y, sobre todo, por el afán de hacer música por verdadero amor al arte, aunque luego sus miembros tuvieran que compartir el aplauso del público con los trabajos lucrativos realizados en otras empresas, sin tener la oportunidad de dedicarse de lleno (en plan profesional) a los menesteres musicales. Algo siempre queda, aunque sólo sea la satisfacción de llevar la cultura a los barrios que, de muy buen gusto y con entusiasmo, recibían las interpretaciones de los artistas locales, en un ambiente casi familiar, aplaudiendo las actuaciones, en  espera de que empezara a sonar los pasodobles, tangos y rumbas de la orquesta de turno, ya con la conciencia tranquila de sentirse más cultos -a nadie le amarga un dulce-. Indistintamente los grupos actuaron durante el verano en la Barriada 630, El Pino, Abulagar, El Carmen, Santa Ana...

Entre barrio y barrio, cuando más calentaba el sol, Febo también tuvo un hueco en TVE, actuando en el programa "Plaza Mayor", con la premiada "Mancha Minera" de cosecha propia, causando una gran expectación en la ciudad. Parecía como si por primera vez se rompiera la profecía y, sobretodo, Febo y Renacer, parecían encaminados a lograr los medios necesarios, para escalar otro peldaño en el status musical.Ya contaban con el reconocimiento del público, confirmados por los premios conseguidos y las actuaciones en Televisión Española (la mejor televisión de España, solía decirse)... pero seguían viviendo de la ilusión y de los ánimos que le ofrecían. El Caballero don Dinero no tenía las propuestas para la música de provincias y, las virtudes públicas, o no podían o no querían (de cara la galería, mucha intención), mientras que los vicios privados, no estaban por la labor..

 

Considerando el factor del proteccionismo de la cultura, sin ningún criterio en el reparto de subvenciones y un apoyo poco entusiasta, abriendo una oportunidad para la desigualdad, los grupos locales, con los motores a punto, pero sin la gasolina adecuada, y sin carreteras para poder rodar, seguían reclamando el perdido testigo generacional y suspiraban por una oportunidad, alimentando el esperanzador sueño, con síntomas de rehabilitación musical que vaticinaba nuevos cambios, algo que nunca había existido en el mimético guión de años anteriores, la eterna "pájara" de la conciencia musical...

Sobre dichos, dimes y dirites (lo que se puede o no decir), a nadie le asombra las pautas de comportamiento, la responsabilidad activa o pasiva de los que manejan el cotarro (pero se consiente), engulléndolo como algo asumido, sin preocuparse del reparto equitativo de los medios, para que no sean privativos del circulo de amistad oportuna, en una sociedad de bienestar engañoso  y de conformismo asimilado a los intereses logrados bajo la imposición de las reglas del juego de un mercado cultural lucrativo, sin implicarse de lleno en el aspecto esencial, ante las competencias del producto comercial, haciendo gala de un multiliberalismo ideológico y cultural (esto es para cuatro... "pájaros")

 

La pasión por la música, seguro que procede de los jugos segregados por una vesícula infinitesimal localizada en las regiones más remota del DNA.-no hay síndrome sin gen-.

 

MANCHA MINERA

(Canción premiada del grupo Febo)

 

Cuando miro a mi pueblo, luego pienso:

es mi pueblo una tierra de mineros.

Eran las minas el trabajo y el sustento...

¡Hay que bajar a la mina!

en las horas de sudor y sufrimiento,

¡hay que bajar a la mina!

La carbura, la talega, y un pimiento.

En la casa, la familia está en silencio,

las galerías se quedaron con los muertos.

El progreso desplazó su sentimiento,

emigrar y rezar un padrenuestro.

¿Quién comió del carbón del pueblo nuestro?

¡Hay que bajar a la mina!

en las horas de sudor y sufrimiento,

¡hay que bajar a la mina,

la carbura, la talega... ¡y un pimiento!25662_112960402054296_4752182_n.jpg

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Etiquetado en HISTORIA MUSICAL

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